AYUDENOS

| Descubren un fósil que arroja luz sobre la radiación de las primeras plantas con flores |
|
|
|
|
Podemos usar la imaginación para modelizar posibles seres vivos futuros. Pese aunque los humanos, y quizás otros posibles seres inteligentes, tienen imaginación suficiente como para conjeturar especies que nunca se darán u otras que quizás sí aparezcan, pero probablemente se nos escapen especies sorpresa absolutamente prodigiosas que aparecerán en un remoto futuro. Futuro quizás ya sin seres humanos que interfieran en la historia de la vida. Imaginemos que una antigua civilización extraterrestre viajara desde su lejana estrella hasta la Tierra de hace 250 millones de años (esto ya es usar bastante nuestra imaginación). En ese momento nuestro planeta parecía un jardín japonés: pacífico, sobrio y verde. Ese paisaje triásico estaba habitado por peces, reptiles y libélulas que volaban entre plantas ancestrales, pero no había otros seres que ahora damos por habituales. Las angiospermas, o plantas con flores, no habían aparecido todavía. Esos extraterrestres probablemente no podrían haber imaginado cómo ese mundo se transformaría más tarde gracias a la aparición de las plantas con flores y cómo se llenaría de color, de libadores de néctar y de recolectores de polen. No hubiesen podido probablemente predecir la aparición de las mariposas, de las abejas, de las frutas o de la maravillosa belleza de las orquídeas y sus increíbles relaciones con los insectos. No hubiesen podido sospechar el sabor de las manzanas, el de las fresas, el de las cerezas o el de los tomates. Tampoco habrían concebido la fragancia de las flores del almendro, la rapidez del vuelo del colibrí, la grácil flotabilidad de las semillas del diente de león, ni los versos sobre la belleza de una rosa. Y tampoco hubiesen imaginado cómo las gramíneas posibilitaron mucho más tarde la aparición de la agricultura de excedentes alimentarios y la consiguiente instauración de los impuestos y del estado. En el fondo, todas las civilizaciones, imperios y conquistas de la humanidad tienen su origen en la aparición remota de una planta que logró crear flores por primera vez. Acontecimiento que cambió la faz de la Tierra para siempre. Sobrecoge pensar en las otras posibilidad del devenir evolutivo que no fueron escogidas por el hilo de la historia de vida y que no podemos ni imaginar. Así que si aparece una noticia sobre el descubrimiento de un fósil de una planta con flores conviene pensar en todo esto a la hora de prejuzgar su importancia. Hay cerca de 250.000 especies de angiospermas conocidas en la actualidad, pero su historia evolutiva es poco conocida, sobre todo si nos adentramos mucho en el Cretácico. Ahora, paleontólogos chinos y norteamericanos han descubierto un fósil bellamente conservado correspondiente a una especie emparentada con las actuales plantas con flores o angiospermas. El ejemplar tiene un edad de 125 millones de años y tiene ya un notable desarrollo estructural, algo que ha hecho replantease un origen más temprano de las eudicotiledóneas y quizás del origen de las propias angiospermas. Las eudicotiledóneas (o Eudicotyledoneae), término introducido en 1991 para designar las "verdaderas" dicotiledoneas, comprenden actualmente al 75% de todas las angiospermas. El fósil recientemente descubierto constituye es el más antiguo y completo ejemplar que se tiene de eudicotiledónea hasta el momento. Se le ha denominado Leefructus mirus. Su edad ha sido determinada gracias al análisis isotópico de argón 40/39 y al uranio/plomo de las rocas circundantes.
Se sabía un poco de las primeras eudicotiledóneas gracias a los pocos registros de polen de África Oriental y de sedimentos cretácicos de sur de Inglaterra de hace 127 millones de años. Pero no hay sustituto posible a la información proporcionada por el fósil de Leefructus y de otros posibles macrofósiles para comprender la evolución de las plantas con flores. Hacia la mitad de Cretácico las angiospermas ya dominaban casi todos ecosistemas terrestres. Quizás los dinosaurios desaparecieron en parte porque no pudieron adaptarse a esta revolución vegetal y finalmente sucumbieron al "poder de las flores". Las aves y mamíferos sí parece que se adaptaron a la nueva forma que tomó el mundo, una forma en colores vibrantes. Por cierto, ya es primavera en el hemisferio boreal. Mire a su alrededor y medite sobre la importancia de las flores. Flores que permitieron en última instancia el surgimiento de nuestra especie. |




