| ¿OVNIS en la biblia? |
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| INTERESANTE |
Hay centenares de menciones de ángeles pasajeros o mensajeros, y como no se dice nada de que tenían alas, es permisible identificarlos como extraterrestres. Esta interpretación es viable, ya que, en un sinnúmero de menciones, la Biblia se refiere a ellos como a seres de otros mundos. Ningún pasaje del Antiguo o Nuevo Testamento muestra extrañeza cuando menciona el encuentro de tales seres. Parece que fue una cosa normal cruzarse en el camino con un extraterrestre.Viajes con "vehículos voladores" también parecen haber sido presencias a las que los antiguos se acostumbraron. De esta forma, es fácil encontrar que la Biblia contiene gran número de relatos cuya interpretación ufológica podría reflejar la existencia de "vehículos que han llegado del cielo". En el lenguaje de hoy se trata de "platillos volantes" y de sus "naves nodrizas". El Antiguo Testamento está lleno de tales referencias. Allí se les llama "bolas de fuego", "torbellinos" en llamas, "barcas de nubes que vuelan"; y existen otros nombres, como "nubes fluorescentes", "nubes pesadas", "arcas voladoras", etcétera. En el Nuevo Testamento la referencia se limita en casi todos los casos a "nubes". Sería prácticamente imposible averiguar cuándo exactamente entraron los "vehículos que han llegado del cielo" en contacto con la historia bíblica. Es de suponer que sus primeras llegadas coinciden con los primeros adelantos de una supercivilización en diferentes partes del mundo. ¿Acaso vinieron los primeros extraterrestres para curiosear y observar la vida cotidiana de los primeros hombres, los "homos sapiens", que estaban mostrando sus primeras señales de inteligencia? El hecho es que los descubrimientos arqueológicos muestran la posible existencia de los primeros contactos entre humanoides de origen extraterrestre y hombres de la Tierra. |








Hay centenares de menciones de ángeles pasajeros o mensajeros, y como no se dice nada de que tenían alas, es permisible identificarlos como extraterrestres. Esta interpretación es viable, ya que, en un sinnúmero de menciones, la Biblia se refiere a ellos como a seres de otros mundos. Ningún pasaje del Antiguo o Nuevo Testamento muestra extrañeza cuando menciona el encuentro de tales seres. Parece que fue una cosa normal cruzarse en el camino con un extraterrestre.