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El infanticidio era común en el Imperio Romano PDF Imprimir E-mail
LA ESENCIA

    Nuevas evidencias consolidan la creencia de que el infanticidio era común en el Imperio Romano.
    Los niños no deseados eran sofocados probablemente poco después de su nacimiento.
    Entre los emplazamientos antiguos que contienen evidencias de infanticidio se incluye Hambleden en Inglaterra, Ashkelon en Israel, Khok Phanom Di de Tailandia y más.

Conforme a un nuevo estudio, el infanticidio, la matanza de bebés no deseados, era común en el Imperio Romano y en otras partes del mundo antiguo.  

El estudio, que ha sido aceptado para ser publicado en el Journal of Archaeological Science, explica que  "hasta hace poco tiempo, (el infanticidio) era una práctica extensamente tolerada en sociedades humanas alrededor del mundo. Antes de la llegada de los métodos anticonceptivos modernos, era una de las pocas maneras que existían para limitar el tamaño de la familia de una manera eficaz y segura para la madre”.

Basándose en hallazgos arqueológicos, la práctica parece haber sido particularmente extendida en el Imperio Romano.

"Creo que era algo más bien tolerado que aceptado en el mundo romano, aunque es difícil tener esta certeza”, manifestó a Discovery Noticias el autor del estudio Simon Mays.

Mays, un oficial científico del Laboratorio de Monumentos Ancestrales de la Herencia Inglesa, y su compañera, Jill Eyers, enfocaron su atención en la villa romana de Yewden, también conocida como "Hambelden”. Esta villa que data de los siglos I y IV, está localizada en Hambleden, Buckinghamshire, Inglaterra.

Una excavación anterior realizada en Hambleden en 1921 determinó que el sitio cuenta con 97 enterramientos infantiles, el número más grande de entierros de tales características de cualquier emplazamiento romano en Gran Bretaña. El excavador de aquel entonces sospechó del infanticidio “por la disposición de los cuerpos”.

Debido a que muy pocos esqueletos infantiles muestran la evidencia de la causa de su muerte, Mays y Eyers utilizaron un método indirecto para investigar el posible infanticidio en Hambleden. Las muertes naturales tienden a mostrar una distribución dispersada de la edad en los lugares de entierro. En los lugares en donde se practicaba el infanticidio, la distribución de la edad es más uniforme, correspondiéndose a recién nacidos en particular.

Los investigadores midieron los huesos de los restos infantiles de Hambleden y los compararon con otros localizados en otros dos lugares: Ashkelon, en Israel y la medieval Wharram Percy, en Inglaterra. En Ashkelon, que en su día formó parte del Imperio Romano, la historia parecía muy distinta.

Unos 100 niños de aproximadamente la misma edad murieron en Ashkelon.  No fueron enterrados sino que fueron lanzados a una alcantarilla que se encontraba debajo de un burdel. Los investigadores sospechan que la gran mayoría de las víctimas fueron sofocadas hasta la muerte.

Aunque los bebés de Hambleden fueron enterrados, su distribución de la edad encaja con los niños de Ashkelon.

"El por qué tantos niños fueron encontrados en las excavaciones de Hambleden continúa sin ser aclarado”, manifestó Mays. "Los entierros infantiles eran agrupados más que dispersados y la zona excavada parece haberse realizado para albergar estos enterramientos infantiles”.

Los hallazgos sumados al cuerpo cada vez más creciente de evidencias indican que el infanticidio era común en el Imperio Romano. Los sitios prehistóricos de Khok Phanom Di, en Thailandia, y Lepinski Vir y Vlasac, en Serbia, también muestran probables evidencias de infanticidio. Un estudio sobre las sociedades humanas realizado en 1973 determinó que el 80% de ellas, en algún momento del pasado o en tiempos más modernos, practicó esta matanza intencional de bebés.  

Gwen Hunnicutt de la Universidad del Norte de Carolina en Greensboro y Gary LaFree de la Universidad de Maryland, en College Park, han estudiado extensamente el infanticidio, dirigiendo su atención a casos recientes documentados en más de 27 países del mundo.   

Hunnicutt y LaFree encontraron lo que ellos concluyeron como “una relación positiva entre la desigualdad de la renta y la victimización del homicidio infantil femenino”.

"Las sociedades con pobreza extrema pueden utilizar el homicidio infantil como medio para mantener sus recursos, reducir la tension económica o mejorar la calidad de vida de la familia”, explicaron. "El infanticidio realmente disminuye en los países caracterizados por una cultura de violencia”.

Los investigadores sugieren que los encargados de esta práctica, en algunos casos, podían percibir el infanticidio como un “asesinato misericordioso”, en donde el fin podía aliviar el sufrimiento en lugar de causarlo”.

Hunnicutt y LaFree creen que "incrementando la ayuda del gobierno a los servicios familiares, cuidados diarios y otros tipos de apoyo parental, podrían mitigar algunos efectos negativos del impacto económico de las mujeres en la mano de obra”.
 
 

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